Pedro fue uno de los primeros discípulos llamados por Jesús mientras pescaba en el mar de Galilea. A lo largo de su tiempo con Jesús, Pedro demostró tener una personalidad impetuosa y ardiente, pero también una profunda devoción por su Maestro. Fue testigo de muchos milagros y enseñanzas de Jesús y desempeñó un papel importante en la comunidad de discípulos.